El Intel Core i9-13900K tendrá un modo de alto rendimiento que disparará el consumo hasta los 350 vatios, y que a cambio podría ofrecer un 15% más de rendimiento, pero parece que este chip también va a ser un auténtico monstruo del overclock, siempre que podamos acompañarlo de un sistema de refrigeración potente.
Es una prueba de rendimiento realizada sobre un Intel Core i9-13900K que corresponde a una muestra de ingeniería previa a la versión final, conocida como "qualification sample". Una muestra de ingeniería avanzada que equivale prácticamente al modelo final que llegará a las tiendas, ya que estas son las versiones previas a aquellas que entrarán definitivamente en fase de producción en masa.
Esta muestra ha llegado a los 6,18 GHz en los núcleos de alto rendimiento y a los 4,69 GHz en los núcleos de alta eficiencia. En CPU-Z ha conseguido una puntuación de 1.011 puntos en monohilo, y en multihilo ha conseguido 16.627 puntos. En otras pruebas como Cinebench R23 la velocidad de trabajo con todos los núcleos activos bajó hasta los 5,8 GHz, así que parece que esa frecuencia no es sostenible con cargas de trabajo realmente intensas.
La refrigeración de este procesador corrió a cargo de un sistema de refrigeración líquida de alto rendimiento, así que para poder overclockear el Core i9-13900K y sacarle el máximo partido sin que el calor sea un problema hará falta un sistema de disipación muy potente.
Para mantenerlo bajo control a sus velocidades de stock puede que sea suficiente con un kit de refrigeración líquida AIO "modesto", pero hasta que no aparezcan los primeros análisis es imposible asegurarlo, porque se desconocen los valores oficiales de consumo y TDP en el modo PL2, y el pico máximo al que podría llegar la versión comercial de este procesador (hasta ahora todo lo que se ha filtrado son datos de muestras de ingeniería).
