Sony ha confirmado al Gobierno de Brasil que Call of Duty es algo único, que no tiene rival como franquicia dentro de su género, y que su peso es tan grande que puede hacer que un usuario decida qué consola comprar dependiendo de si esta recibirá o no los juegos de la saga. Según Sony, si Microsoft compra Activision Blizzard y hace que Call of Duty sea exclusiva de Xbox, esto sería suficiente para hacer que algunos usuarios prefieran comprar dicha consola a una PlayStation.
Con sus declaraciones Sony quiere influir en el posible cierre de la compra de Activision Blizzard por Microsoft, una operación que ya ha perjudicado a la japonesa incluso antes de su aprobación por las entidades reguladoras de la competencia, y que todavía tiene que superar importantes escollos antes de llegar a buen puerto. Sony no se opone a la operación de compra de forma directa, pero sí a la exclusividad de Call of Duty.
Microsoft ha respondido diciendo que no hay nada tan único en los juegos de Activision Blizzard, y que estos títulos seguirán estando disponibles en PC y dispositivos móviles, así que no se perjudica con ello la libre competencia. Es probable que al final Microsoft decida convertir Call of Duty en una exclusiva de PC, Xbox y dispositivos móviles si logra comprar Activision Blizzard, aunque esto no será posible hasta dentro de dos o tres años como mínimo, debido a un acuerdo comercial que tenía Activision Blizzard con Sony para llevar los tres próximos Call of Duty a PlayStation.
Call of Duty es un juego que mueve cifras mil millonarias y que tiene una base enorme de jugadores, así que su exclusividad para Xbox haría daño a Sony, pero también a Activision Blizzard. A pesar de todo, no creo que ese daño sea suficiente como para considerarlo un ataque a la libre competencia.
