Samsung generó muchas expectativas con el SoC Exynos 2200, pero al final acabó siendo una decepción tanto por su pobre rendimiento a nivel de GPU como a nivel de CPU, y también porque dio algunos problemas importantes de consumo y temperatura. Al final, ni siquiera la GPU de este chip, que era una solución personalizada de AMD basada en la arquitectura RDNA2, pudo salvarlo de "la quema".
Ese patinazo podría haber servido a Samsung de lección para ponerse las pilas y crear un nuevo SoC más potente, mejor configurado y con un equilibrio entre consumo y rendimiento que lo haga más competitivo, pero la compañía ya acumula muchos SoCs que han acabado siendo un fiasco, y parece que se habría cansado de intentarlo, al menos eso es lo que dice una nueva información, que sugiere que Samsung no utilizará SoCs Exynos de nueva generación en los Galaxy S23.
Si esto se confirma, Samsung solo utilizará el SoC Snapdragon 8 Gen2 en sus Galaxy S23, una generación de terminales que debería ser presentada en enero del año que viene, y que podría estar disponible entre finales de dicho año y principios de febrero, siempre que la compañía mantenga la estrategia que ha venido adoptando en años anteriores.
Puede que Samsung haya decidido tomarse un respiro para disponer de más tiempo y dedicarlo al desarrollo de un SoC más competitivo, pero esta es solo una de las posibles interpretaciones que podríamos sacar de ese lanzamiento de los Galaxy S23 equipados únicamente con SoCs Snapdragon 8 Gen2. Para Samsung sería un error abandonar por completo su línea de SoCs Exynos, ya que estos representan una fuente de ingresos y al final podrían ayudarle a diferenciarse de otros jugadores dentro del sector smartphone, siempre que encuentre el diseño correcto.
