Intel ha confirmado que, con el lanzamiento de los drivers 31.0.101.3222, el soporte de las GPUs integradas en los procesadores Core Gen 6 y superiores, hasta llegar a los Core Gen10, entrará en modo legado. Con este movimiento, Intel ha puesto su empeño claramente en mejorar los controladores de las GPUs integradas en los procesadores Core Gen11 y Core Gen12, que están basados en la arquitectura Intel Xe.
Los procesadores cuyas iGPUs se encuentran afectadas por este salto al modo legado son los siguientes:
- Core Gen6 Skylake.
- Core Gen7 Kaby Lake.
- Core Gen8 Coffee Lake.
- Core Gen9 Coffee Lake Refresh.
- Core Gen10 Comet Lake-S.
- Intel Core Lakefield.
- Intel Atom, Pentium y Celeron Apollo Lake y Elkhart Lake.
- Intel Pentium y Celeron Gemini Lake y Jasper Lake.
Que las GPUs que incorporan esos procesadores vayan a quedar en modo legado significa que el soporte se reducirá muchísimo. Recibirán actualizaciones de controladores con mucha menos frecuencia, y estos se dedicarán principalmente a solucionar errores, fallos y problemas de seguridad. No introducirán mejoras de rendimiento.
Es comprensible que Intel haya hecho eso con los procesadores más antiguos, como los Core Gen6 y Gen7, pero no con los Core Gen10, que llegaron al mercado en 2020.
Puede que gracias a esto Intel tenga ahora más recursos y más tiempo para desarrollar mejores controladores para las GPUs integradas de sus procesadores más modernos, y esto podría ser beneficioso también para sus Intel Arc Alchemist, ya que la arquitectura base de la que parten es prácticamente la misma.
