El almacenamiento se ha convertido en uno de los puntos clave de la nueva generación de consolas. Tanto PS5 como Xbox Series X-S dieron el salto a unidades SSD, lo que permitió acabar con una de las limitaciones más importantes de la "old gen", los discos duros con velocidades de transferencia de apenas 100 MB/s.
Ha sido un salto monumental, porque en el caso de PS5 hemos pasado de esos 100 MB/s a unos impresionantes 5,5 GB/s. Sin embargo, al utilizar una unidad SSD el coste aumenta, y la capacidad de almacenamiento se convierte en algo que hay que ajustar para que el precio no se dispare. Por eso, PS5 viene con un SSD de solo 825 GB, lo que ha llevado a la mayoría de los usuarios a asumir un gasto extra para añadir una unidad de almacenamiento adicional.
PS5 permite añadir fácilmente un segundo SSD, pero el usuario tiene que tener cuidado con algunos aspectos para asegurarse no solo un buen rendimiento, sino también una compatibilidad total. Por eso es importante que Western Digital (WD) haya lanzado su primer SSD con certificación PS5, porque esa certificación indica que está preparado para funcionar a la perfección con la consola de Sony, y que es totalmente compatible.
La solución de almacenamiento de WD que ha obtenido la certificación de compatibilidad con PS5 es la SN850 NVMe, y está disponible en dos configuraciones, una con 1 TB de capacidad y otra con 2 TB. Ambas vienen con un sistema de refrigeración pasivo, y tienen un precio de 170 y 280 dólares, respectivamente, que con la paridad actual serían 170 y 280 euros, sin impuestos. En la web oficial de WD aparecen los precios convertidos y con impuestos aplicados, 219 y 334 euros, respectivamente.
Esta unidad de almacenamiento es capaz de alcanzar una velocidad de hasta 7.000 MB/s, es decir es más rápida que el SSD original de PS5, y para poder utilizarlo nuestra consola deberá estar actualizada a la versión 21.02-04.00.00 o superior.
