Según leemos en TechPowerUp, y haciéndose eco de lo comentado en Moore's Law Is Dead, el lanzamiento de las RTX 40 podría llegar más tarde de lo que los rumores habían pronosticado. Cierto es que NVIDIA nunca ha dado una fecha oficial para su lanzamiento, siempre hemos leído rumores de filtradores, así que técnicamente no podemos hablar de un retraso como tal.
Los últimos rumores situaban el lanzamiento de la RTX 4090 para octubre y para el mes siguiente a las RTX 4080 y diciembre para la RTX 4070, ahora según MLID seguiríamos viendo un anuncio de las RTX 4090 en octubre pero no se pondrían a la venta hasta finales de diciembre, lo que a la práctica nos deja que el gran grueso de la serie RTX 40 llegaría en 2023 y sólo unos pocos afortunados podrían comer las uvas con el nuevo buque insignia de NVIDIA y supuestamente a un precio bastante elevado por la más que posible especulación.

Los motivos de este retraso son puramente estratégicos, por lo que no hay ningún aspecto técnico que nos tenga que preocupar. Básicamente el problema es que el ritmo de ventas de las GeForce RTX 30 se ha frenado en seco y toda la cadena de comercialización está teniendo problemas para reducir sus stocks, así que NVIDIA daría un poco más de tiempo para que se terminen de venderlas.
Que el precio de las gráficas esté bajando a un ritmo demasiado lento y aún siga por encima del PVP recomendado de hace casi dos años es uno de los motivos que hace que los usuarios no tengan prisa para comprarlas pero el problema que argumentan todos es que el mercado de segunda mano se ha inundado de RTX 30 a precios mucho más interesantes y eso provoca que la gente prefiera esas tarjetas que las que ofrecen los comercios.
La caída de la minería ha sido el detonante para que se pongan a la venta tantas gráficas a precios interesantes y a pesar de los grandes riesgos que significa comprar una gráfica que ha sido usada intensamente para minar parece que hay mucha gente dispuesta a comprarlas.
Con esta situación sólo hay dos opciones para vaciar los comercios: bajar precios o dejar más tiempo para que que se vendan antes de la llegada de la siguiente generación. De momento no se ha comentado nada de qué hará AMD al respecto y todos los rumores siguen apuntando a que este fabricante sí lanzaría sus Radeon RX 7000 este año, pero hasta que no sea oficial no podemos darlo por hecho.