La consola GPD Win Max 2 se puede comprar con diferentes configuraciones. Una de ellas equipa un Intel Core i7-1260P, un chip que tiene cuatro núcleos de alto rendimiento, ocho núcleos de alta eficiencia y suma 16 hilos. Su GPU es una solución integrada Intel Iris Xe. La segunda configuración monta una APU Ryzen 7 6800U, que tiene una CPU Zen 3+ de 8 núcleos y 16 hilos, y cuenta con una gráfica integrada Radeon 680M.
La gráfica integrada Radeon 680M que monta la APU de AMD utiliza la arquitectura RDNA2, cuenta con 768 shaders y es una de las soluciones gráficas integradas más potentes que existen. Esa superioridad ha quedado demostrada en una prueba de rendimiento que enfrenta a esas dos configuraciones de la consola GPD Win Max 2 en diferentes juegos actuales.
Toda la comparativa ha quedado recogida en vídeo, y es muy completa, tanto que recoge las diferencias de rendimiento con diferentes tipos de TDP. El Intel Core i7-1260P pierde mucho rendimiento cuando se ejecuta en modo de 10 vatios, ya que en Batman Arkham Knight apenas consigue una media de 15 FPS en 800p y calidad baja, mientras que la APU Ryzen 7 6800U consigue medias de 50 FPS. La diferencia se reduce al aumentar el TDP, pero el chip de AMD sigue siendo más potente.
En otros juegos como Cyberpunk 2077 en 1200p con calidad baja, texturas en alto y FSR en modo rendimiento el Ryzen logra 34 FPS de media con un TDP de 10 vatios, y el Intel queda en 8,6. Con el TDP máximo el Ryzen 7 6800U roza los 60 FPS, aunque tiene una tasa mínima de FPS mucho más baja que el Intel Core i7-1260P.
La conclusión que arroja esta comparativa es que el Ryzen 7 6800U puede mover juegos actuales reduciendo la calidad gráfica y tirando de FSR, y que si vamos a comprar la GPD Win Max 2 es mejor elegir la opción que viene configurada con dicha APU.