Los mineros compraron muchas tarjetas gráficas y ahora se las están quitando de encima. Esto puede suponer una oportunidad para comprar una tarjeta gráfica a buen precio, ¿pero realmente lo es? Por la información que está empezando a aparecer parece que es más una inversión de riesgo que otra cosa.
Algunos mineros están vendiendo tarjetas gráficas GeForce RTX 30 de segunda mano que fueron utilizadas de forma intensiva para minar, y que vienen con los módulos de memoria defectuosos, o con otros problemas importantes. Ya se están viendo casos que deberían poner a todo el mundo en alerta sobre la llegada de estas tarjetas gráficas al mercado de segunda mano, como el de un usuario que compró una GeForce RTX 3080 y descubrió que esta solo mostraba un total de 8 GB de VRAM en vez de 10 GB. Solo tenía esa cantidad porque dos GB de VRAM no funcionaban.
Con el uso intensivo que esa tarjeta gráfica ha recibido será solo cuestión de tiempo hasta que el resto de sus chips de memoria GDDR6X acaben fallando, y cuando eso ocurra la tarjeta gráfica quedará inutilizada. Los mineros conocen las técnicas necesarias para hacer que una tarjeta gráfica siga funcionando aunque falle alguno de sus chips de memoria, y de esa manera pueden explotarla al máximo.
Esto no quiere decir que todas las tarjetas gráficas usadas en minería que se vayan a vender en el mercado de segunda mano vayan a estar tan quemadas, pero es un aviso de los riesgos que corremos al comprar este tipo de tarjetas gráficas. Yo creo que es mejor no comprarlas y optar directamente por un modelo nuevo, o por un modelo con unos años encima que ya no fuese rentable para minar, pero sí para jugar.
