Un informe procedente de fuentes surcoreanas asegura que Samsung tiene un importante problema de stock, y no, en contra de lo que cabría pensar tras la escasez de componentes y de semiconductores que ha vivido el sector no se trata de una falta de smartphones, sino de un exceso de estos. La compañía surcoreana tiene, según esta información, unos 50 millones de terminales acumulados, es decir, sin vender.
De ese stock la mayoría de terminales serían de la familia A, que es de gama media aunque cubre espacios muy amplios dentro de esa gama, donde es posible encontrar incluso versiones que están más cerca de la gama alta y que tienen precios bastante altos, como los modelos equipados con 5G y con SoCs bastante potentes.
El problema está en que esos terminales no han generado el interés suficiente. Los mayoristas no piden grandes cantidades porque estos no se venden, y ello genera una acumulación de stock que Samsung tendrá que intentar resolver con descuentos, ofertas u otras promociones. Puede que recurrir a las operadoras sea una opción, ofreciendo terminales gratis a cambio de permanencias o como detalle por fidelidad.
Samsung aspira a cerrar este año con 270 millones de smartphones suministrados, y ese stock de 50 millones de unidades representa un 18% de su objetivo. Lo normal sería tener un stock de, como máximo un 10% del total, así que está claro que hay un problema de exceso de stock, y que la causa del mismo es la falta de interés, de "tirón" de esos terminales acumulados.
La compañía surcoreana producía unos 20 millones de smartphones al mes al inicio de 2022, pero ha reducido esa cifra a los 10 millones, probablemente para compensar esa acumulación de stock. Su situación podría ir a peor con la presentación de los nuevos iPhone 14, y con los próximos lanzamientos de empresas como Xiaomi.
