Los mineros están empezando a vender sus tarjetas gráficas de forma masiva. Se espera que esto tenga consecuencias importantes en el precio de las tarjetas gráficas, tanto nuevas como de segunda mano, porque el aumento del mercado de segunda mano y la bajada de precios en este acabará afectando a la demanda de tarjetas gráficas nuevas, lo que hará que los precios de estas tengan que bajar para ser más competitivas.
Todo el caos y la escasez de tarjetas gráficas que ha afectado al mercado de consumo general durante los últimos 18 meses ha estado producido principalmente por el minado de criptodivisas, y un nuevo informe lo confirma, por si todavía quedaba alguna duda. En el último año y medio los mineros de Ethereum gastaron 15.000 millones de dólares en comprar tarjetas gráficas para minar. Esa enorme demanda de tarjetas gráficas generó una situación para la que el mercado no estaba preparado, e hizo que los precios de las tarjetas gráficas se disparasen.
Según fuentes como Bloomberg, durante la primera etapa el minado fue muy rentable, pero ahora la situación ha cambiado por completo. La rentabilidad de minar ha desaparecido prácticamente por completo, y cuando se produzca la transición a la nueva Ethereum esta ya no se podrá minar, lo que hará que los equipos de minería con tarjetas gráficas dejen de tener valor, al menos para esa actividad.
Se espera que la transición a Ethereum 2.0 se complete en agosto. Si esto se confirma, los mineros tienen poco margen para deshacerse de sus tarjetas gráficas, y las generaciones GeForce RTX 40 y Radeon RX 7000 ya no deberían verse afectadas por la demanda del mercado del minado de criptodivisas, así que deberían tener una buena disponibilidad y unos precios más cercanos a los niveles recomendados de ambas compañías, siempre que los especuladores no hagan de las suyas.
