Qué buena que es la competencia. Cuando AMD lanzó los Ryzen 5000 sabía que Intel no podía competir con ella, y decidió subir los precios de esa generación a niveles tan altos que no tardaron en lloverle críticas. El Ryzen 5 5600X, sucesor del Ryzen 5 3600X, llegó al mercado con un precio de 350 euros, y el Ryzen 7 5800X, sucesor del Ryzen 7 3800X, costaba en su lanzamiento unos 450 euros.
Esos precios suponían una subida media de 100 euros frente a la generación anterior, y no hizo más que mejorar para algunos el atractivo de los Ryzen 3000. También ayudó a Intel a vender más procesadores Core Gen11 de gama media, como los Core i5-11400F, que ofrecían un valor muy bueno por su rendimiento y su menor precio.
Con la llegada de los procesadores Alder Lake-S, y Zen 4 cada vez más cerca, AMD ha ido bajando gradualmente el precio de sus Ryzen 5000, y en algunos casos la reducción de precio ha sido tan grande que ahora sí que resultan una opción bastante llamativa, incluso con Alder Lake-S en el mercado y la próxima generación de AMD cada vez más cerca.
El Ryzen 5 5600X se puede comprar en algunas tiendas por 197 euros, y el Ryzen 7 5800X ha caído hasta los 285 euros. Esos precios están muy lejos de los 350 y 450 euros que ambos costaron en su lanzamiento. Otros procesadores como el Ryzen 5 5500 y el Ryzen 5 4500 también están disponibles a precios muy bajos, 149,99 euros y 130,99 euros respectivamente. Por la diferencia de precio que hay entre ambos, es mejor comprar el Ryzen 5 5500, ya que utiliza la arquitectura Zen 3 y tiene un rendimiento superior.
No se descarta que los precios bajen todavía un poco más si es necesario liquidar stock antes del lanzamiento de Zen 4, algo que tendrá lugar este mismo otoño, aunque todavía no hay una fecha concreta.
