La división de pantallas del gigante surcoreano, Samsung Display, tiene muy claro que en el futuro no hay hueco para los paneles LCD, y que va a reforzar su apuesta por sus paneles QD-OLED. No es una decisión que Samsung haya tomado a la ligera, tiene una explicación, y se debe principalmente a la importante caída que han experimentado los precios de los paneles LCD. Desde finales de 2021, su precio cayó un 60% año sobre año.
También influye la bajada en la cuota de mercado que han tenido los paneles LCD de Samsung, y el creciente interés de los usuarios en los paneles OLED. En el sector móvil hace tiempo que Samsung realizó una transición casi completa hacia los paneles OLED, y solo ha seguido utilizando paneles LCD en aquellos smartphones que posicionan en la gama baja, y en la gama baja-media. Modelos de gama media, como el Samsung Galaxy A33 5G, utilizan paneles OLED.
Este no será el final de los productos con paneles LCD ni a corto ni a medio plazo. Samsung va a dejar de fabricarlos en junio de este año, es decir, seis meses antes de lo que se había previsto inicialmente, pero otros productores seguirán ofreciendo este tipo de paneles, y al final no debería haber ningún problema a nivel de stock, ya que la demanda ha caído y los precios llevan tiempo hundidos. Si miramos más a largo plazo puede que sí que acabemos viendo el final de los paneles LCD.
Samsung ha confirmado que los trabajadores que se dedicaban a la producción de paneles LCD serán reubicados en las líneas de producción de paneles QD-OLED. En un principio la compañía no tiene previsto realizar despidos, sino que centralizará a toda su fuerza laboral en la cadena de producción de sus paneles QD-OLED.
