Windows 11 está listo para entrar en fase de despliegue masivo, y según Microsoft la tasa de adopción está siendo buena porque "Windows 11 está impulsado por la propia calidad que tiene el sistema operativo". Está claro que los de Redmond no podían decir otra cosa, pero la verdad es que este sistema operativo ha generado bastante rechazo desde el momento de su presentación.
Según Microsoft, desde el lanzamiento de Windows 11 en octubre del año pasado han visto una demanda muy fuerte por parte del gran público, y esto se ha notado en cosas como el aumento de la gente que ha aceptado la actualización gratis de Windows 10 a Windows 11. La compañía dice que la tasa de aceptación dobló a la de Windows 10, y que Windows 11 ha registrado las puntuaciones de calidad y de satisfacción más altas de todas las versiones de Windows que han lanzado.
Aprovechando el escenario del Computex 2022, Panos Panay ha vuelto a barrer para casa diciendo que la gran prioridad de Windows 11 es la calidad, y ha destacado que la compañía está centrada en seguir mejorándolo. Hablar de calidad es algo que se puede cuestionar en este caso, porque Windows 11 llegó al mercado con errores graves y ha necesitado de varios parches para quedar en un estado aceptable, aunque todavía sigue dando problemas, como por ejemplo el que provoca un alto uso de la CPU, sobre el que ya ha informado Neowin.
Por otra parte, aunque Windows 11 se haya centrado en la calidad, también ha dejado fuera a una enorme cantidad de equipos que son perfectamente capaces de mover dicho sistema operativo, y todo por un aumento de los requisitos que resulta difícil de justificar. No tiene sentido que un Ryzen 2000 sí esté soportado y que un Ryzen 1000 no lo esté.
