JerryRigEverything ha realizado una prueba de resistencia extrema sobre la Steam Deck, la consola portátil de Valve, y los resultados merecen un pequeño análisis. Antes de verlos, hay que tener en cuenta que es una prueba de resistencia extrema, y que ningún usuario normal va a someter a la consola a ese nivel de "sufrimiento".
La versión que ha analizado es la tope de gama, que viene con una pantalla que ha recibido un tratamiento anti reflejos, y esto hace que sea más sensible a las marcas de arañazos, que quedan reflejadas incluso al nivel dos de la escala de Mohs debido a dicho tratamiento.
Todos los elementos de la consola están fabricados en plástico, pero la calidad de construcción y la resistencia es buena, esa es la conclusión a la que llega tras pasar el cúter por varias zonas de la consola. Da un poco de grima ver como destroza la consola, todo sea dicho.
No es posible doblar la consola hasta el punto de romperla, al menos sin realizar un esfuerzo extremo que sería casi imposible para una persona normal. El resultado, y la valoración que obtiene la consola, son buenos. Valve ha creado un sistema resistente y de calidad que desde luego aguantará sin problemas un uso intensivo, y no tendremos que preocuparnos por el desgaste del sistema de control ni a corto ni a medio plazo.
Este tipo de pruebas son útiles porque, aunque resultan exageradas, muestran que si un sistema es capaz de superarlas no tendrá ningún problema para resistir un uso intensivo en el día a día de una persona, y que tendrán, en condiciones normales, una larga vida útil.