Ghostwire: Tokyo utiliza el trazado de rayos con gran acierto. Esta tecnología hace que el juego mejore gráficamente gracias a la utilización de reflejos y sombras más realistas, aunque el que realmente marca la diferencia es el trazado de rayos aplicado a reflejos. La modalidad aplicada a sombras es "prescindible" si tenemos problemas para mantener un buen rendimiento.
Para mejorar el rendimiento, Ghostwire: Tokyo utiliza DLSS y FSR, dos tecnologías que ofrecen resultados distintos, tanto en calidad de imagen como en rendimiento. DSOGaming ha probado Ghostwire: Tokyo utilizando ambas tecnologías, y ha llegado a la conclusión de que el DLSS consigue los mejores resultados tanto en calidad de imagen como en rendimiento, aunque no es perfecto.
El DLSS en modo calidad consigue una calidad de imagen superior al 4K nativo, pero tiene algunos problemas de ghosting con elementos móviles de pequeño tamaño, como la lluvia, y también con el suavizado de bordes. El FSR no tiene esos problemas, pero la calidad de imagen que obtiene es inferior a la del DLSS, y los resultados de rendimiento que alcanza son inferiores, tanto con trazado de rayos activado como sin trazado de rayos.
Una RTX 3080 de NVIDIA puede mantener una fluidez perfecta en 1080p con calidad máxima y trazado de rayos al máximo sin recurrir al DLSS, pero cuando la resolución aumenta a 1440p no es posible mantener 60 FPS estables sin el DLSS. Lo mismo ocurre en 4K, una resolución en la que el DLSS en modo calidad permite unas medias de 51 FPS, así que bajar al modo rendimiento dejaría 60 FPS totalmente estables. La diferencia de rendimiento entre el DLSS en modo calidad y el FSR en modo ultra calidad es grande, y es que en 4K cada FPS extra es mucho más valioso.
