Los rumores sobre la posible integración del sistema Face ID en la pantalla del iPhone han dado muchos giros durante el último año. Las informaciones que iban apareciendo nunca terminaban de ponerse de acuerdo, algunas decían que el iPhone 14 iba a lograr esa integración, pero luego resultó que no, que era demasiado pronto y que al final sería posible con el iPhone 15. Ahora parece que tampoco, y que al final habrá que esperar al iPhone 16.
Una nueva información que ha compartido una de las fuentes más fiables dentro del mundillo Apple, Ross Young, dice que el iPhone 14 mantendrá la muesca en sus versiones estándar, y que las versiones Pro tendrán isletas flotantes. Ese formato de isletas flotantes se trasladará tal cual a los iPhone 15, con la novedad de que ahora los modelos estándar también vendrán sin ninguna muesca. Esto deja como posibilidad que el iPhone 16 sea el primero en integrar Face ID en la pantalla, aunque este cambio podría limitarse inicialmente a los modelos Pro, y extenderse a todos los modelos con la llegada del iPhone 17.
Integrar todos los sensores que utiliza Face ID en la pantalla no es una tarea fácil, pero la verdad es que Apple se lo ha ido tomando con tanta calma que la muesca estará presente como mínimo hasta 2024, fecha en la que todos los iPhone utilizarán isletas flotantes. El primer smartphone de Apple con un diseño todo pantalla que estrenó la muesca que todavía se utiliza fue el iPhone X, y su lanzamiento se produjo en 2017 junto a los iPhone 8 y iPhone 8 Plus. Esto quiere decir que Apple habrá utilizado la muesca durante un total de 7 años.
También se está comentando con bastante fuerza que Apple habría acelerado sus movimientos para desarrollar su primer smartphone flexible, pero esto todavía no ha derivado en ninguna filtración concreta, así que no podemos aportar nada más.