El precio de la GeForce RTX 3090 Ti va a ser alto, pero su consumo no se va a quedar atrás, y va a necesitar un total de tres conectores de alimentación de 8 pines. Para evitar tener que incluir esa gran cantidad de conectores en la tarjeta gráfica, NVIDIA va a incluir un adaptador de tres conectores de 8 pines a un conector PCIE Gen5, que será el que irá en la tarjeta.
Estos adaptadores presentan un problema importante, y es que estéticamente no quedan nada bien. Tener los tres conectores unidos al adaptador y luego el conector PCIE Gen5 conectado a la tarjeta gráfica supone una gran cantidad de cableado concentrado en un punto. La imagen del adaptador explica esto visualmente, esos tres cables quedarán flotando y será casi imposible esconderlos o disimularlos. Si ya quedaba regular el adaptador para dos conectores de 8 pines, pues imaginad el de tres conectores de 8 pines.
El adaptador permitirá proporcionar una potencia total de 450 vatios, a la que hay que sumar los 75 vatios de la ranura PCIE. Esto dejaría un consumo total máximo de 525 vatios, una cifra que no deja a la GeForce RTX 3090 Ti tan lejos de los valores que se venían hablando con respecto a la GeForce RTX 4090, una tarjeta gráfica que podría tener un TGP de unos 600 vatios.
Comparada con la GeForce RTX 3090, la GeForce RTX 3090 Ti tendrá un consumo de 100 vatios más, aproximadamente, y ofrecerá una mejora de rendimiento menor, ya que la diferencia de especificaciones entre ambas no va a ser nada del otro mundo. La GeForce RTX 3090 Ti tendrá dos unidades SM más activas, así que tendrá 256 shaders más, dos núcleos RT más, 8 núcleos tensor más, una frecuencia de trabajo mayor y memoria GDDR6X a 21 GHz.
