Windows 11 no solo es el sistema operativo más avanzado de Microsoft, también es el que mejor preparado está para utilizar la arquitectura híbrida de los nuevos procesadores Intel Alder Lake-S. Esa mayor preparación hacía que los resultados, y los datos de rendimiento, que ofrecen los procesadores Core de decimosegunda generación con núcleos P y núcleos E sean mejores con Windows 11 que con Windows 10, al menos en la mayoría de los casos.
Por eso, Windows 11 era el sistema operativo donde mejor rendía Alder Lake-S, en pasado porque, con la llegada del Kernel Linux 5.16, la situación ha cambiado totalmente. Phoronix, uno de los medios centrados en Linux más importantes del sector, ha confirmado en sus pruebas que el nuevo Kernel mejora significativamente la gestión de los núcleos P (alto rendimiento) y de los núcleos E (alta eficiencia) de los procesadores Intel Alder Lake-S, y que gracias a esto ha mejorado el rendimiento.
En sus pruebas utilizaron un equipo basado en un Intel Core i9-12900K con una placa base ASUS ROG Strix Z690-E Gaming Wi-Fi y dos módulos de 32 GB de DDR5 a 4.400 MHz. Utilizaron la GPU integrada del procesador en todas sus pruebas. En Chrome y Firefox, los núcleos de alto rendimiento ofrecieron una mejora de rendimiento grande frente al Kernel 5.15, y esto hace que su rendimiento con esos navegadores esté ahora al nivel de Windows 11.
De las 104 pruebas, Windows 11 solo ganó en un 13,5% del total, mientras que Linux con el Kernel 5.16 venció en un 63,5% de las pruebas. Estos resultados confirman que Alder Lake-S funciona como la seda en Linux bajo el último Kernel disponible, y parece que la cosa podría ir a mejor con el lanzamiento del Kernel 5.17.
