La red de satélites Starlink de la empresa Space Exploration Technologies Corporation's (SpaceX) han fracasado en su intento por salir indemnes del impacto de la tormenta solar que ha impactado en el campo magnético de la Tierra hace poco. Starlink está poniendo sus satélites en órbita progresivamente, con el último lote de ellos lanzado la semana pasada. La tormenta impactó el pasado viernes.

Ahora, la compañía ha confirmado que 40 de los satélites puestos en órbita han vuelto a entrar en la atmósfera terrestre. Es un retraso serio para la compañía, que el pasado año había conseguido poner en órbita 98 satélites. De los 49 satélites lanzados el 3 de febrero, al menos 40 habrían sido incapaces de salir del modo seguro en el que se habían configurado para reducir la superficie expuesta.

Starlink tiene que poner sus satélites en órbitas bajas primero, para después "subirlos" a sus órbitas definitivas. En este caso, los satélites recién lanzados han sido incapaces de escapar de la fuerza de tracción de la Tierra. Los satélites perdidos se destruirán al llegar a la atmósfera, como ya ha sucedido con alguno de ellos estos días, dejando espectaculares estelas en el cielo.
Las partículas solares viajan a velocidades de 662 km/s nada menos. Los satélites no siempre ganan frente a este tipo de situaciones. SpaceX quiere usar cohetes más potentes para llevar sus satélites Starlink a más altitud, pero para ello tiene que superar las regulaciones de la FCC en primer lugar.