Una vídeo comparativa de Dying Light 2 que analiza las diferencias entre la versión final, la que ha llegado a consolas y a PC, y la versión previa que mostró Techland hace años, confirma que el juego ha sufrido un importante recorte de calidad gráfica, y que la versión previa tenía un acabado técnico muy superior.
Las diferencias que muestra el vídeo son enormes en algunos momentos, tanto que cuesta creer que estemos hablando del mismo juego. Por ejemplo, en el minuto 7:35 se ve claramente esa enorme diferencia. La ciudad que mostraron en 2018 no solo es mucho más grande, sino que está mejor terminada y tiene una iluminación, unas sombras, un diseño y una distancia de renderizado muy superiores. En esa comparativa, la versión de 2018 parece un título de nueva generación, en la versión final, se ve como un juego muy recortado y adaptado a PS4 y Xbox One.
La versión final ha mejorado en algunas cosas cuando el jugador se mueve de una manera normal por el escenario, sin que entre en juego una gran distancia de visión, y en interiores la mejora se aprecia incluso de una manera más clara, pero en general me da la sensación de que la versión de 2018 era superior. En el minuto 13.16 también podemos ver otra comparativa entre la versión de 2019 y la versión final. En esa, la versión final tiene un acabado más refinado y las sombras se aplican de una manera más precisa, pero la versión de 2019 tiene detalles superiores.
Otro ejemplo claro de la superioridad de la build de 2018 se puede ver en el minuto 16:16. La build original presenta una ciudad con edificios más altos y complejos, más detallada y mucho más realista que la versión final, que acaba siendo mucho más simple y hasta un pelín "cutre" en comparación.