Hace poco más de una semana os contábamos el daño que Microsoft había hecho a SONY. La adquisición de Activision/Blizzard fue un golpe que la compañía nipona no ha tardado en devolver. En un toma y daca con tintes de pataleta ("si me quitas mi Call of Duty le meto mano a tu Halo").

Los MILES de millones van que vuelan, 68 en la compra de Microsoft, 20 en bolsa perdidos para SONY en un día... ¿Y ahora? No son ni 4, calderilla... 3.600 millones de dólares es el acuerdo para que SONY se haga con Bungie, responsable del desarrollo de dos pesos pesados en el mercado de videojuegos: las franquicias Halo (sí, Halo, un abanderado de Microsoft) y Destiny.

Pete Parson seguirá como directivo, junto a la cúpula directiva actual, en un estudio que parece que seguirá siendo multiplataforma, al menos por el momento. En un comunicado que podéis leer en el siguiente enlace (en inglés), Pete se muestra ilusionado con el acuerdo, diciendo que "Hoy, Bungie comienza su viaje para convertirse en una empresa global de entretenimiento multimedia."

Veremos cómo acaba esta guerra de adquisiciones entre los más poderosos, solo nos queda confiar en que no desencadenen exclusividades, algo que no parece una tendencia, o por lo menos no es lo que estamos viendo en las "marcas de la casa" de SONY, que al menos se están abriendo paso al PC. En cualquier caso, lo que ofrece Game Pass no es ninguna broma, con o sin Halo o Destiny, por no comentar el buen precio y la buena disponibilidad de XBOX Series S.