La compra de Activision Blizzard por Microsoft ha sacudido a los grandes del sector, ni siquiera Sony se ha librado, y parece que los de Redmond estarían considerando introducir cambios importantes en la cadencia de lanzamientos de las principales franquicias de Activision Blizzard.
El cambio más importante lo recibiría Call of Duty, que pasaría de un ciclo de lanzamientos anuales, un juego cada año, a otro más amplio que permitiría un desarrollo más tranquilo, y la introducción de mejoras que hagan que cada nuevo título sea más interesante y llamativo para el consumidor.
No se ha concretado nada, pero parece que los propios desarrolladores de la franquicia ya han dicho que esto sería acertado, porque permitiría tomar también más riesgos y afrontar proyectos más ambiciosos de cara al desarrollo de las nuevas entregas de la franquicia.
Call of Duty no es la primera franquicia que se desinfla con el paso del tiempo, y con unos lanzamientos continuados. Assassin´s Creed pasó por esa misma situación, y al final tuvo que pasar un tiempo en descanso hasta que Ubisoft decidió recuperarla.
Microsoft también ha confirmado que le gustaría rescatar la franquicia Hexen. Si no recuerdo mal, la segunda parte fue distribuida por Activision, pero no tuvo el éxito esperado, y al final acabó siendo abandonada. Jugué tanto a la primera como a la segunda, y me gustó más la original.
Sobre el cambio del ciclo de desarrollo de Call of Duty, no se realizaría de inmediato, sino con posterioridad a la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft, lo que nos llevaría a 2023 o 2024, siempre que todo vaya según las previsiones de los de Redmond. Alargar los ciclos de desarrollo puede acabar siendo incluso más rentable que lanzar un "nuevo" juego cada año sin apenas cambios importantes frente a la versión anterior, y mejoraría la reputación de la franquicia.
