NVIDIA mantiene sus previsiones. El pasado mes de diciembre la compañía cambió de parecer y dijo que la escasez de tarjetas gráficas no iba a empezar a mejorar en 2023, sino que lo haría ya a mediados de 2022, una postura que el gigante ha reiterado.
Durante la "24th Annual Needham Growth Conference", la CFO de NVIDIA, Colette Kress, reafirmó que la crisis de las GPUs mejorará en la segunda mitad de 2022, y también señaló que hay una demanda enorme de tarjetas gráficas GeForce, y que esta seguirá afectando al sector incluso a pesar del aumento del suministro. Es decir, que la demanda seguirá siendo más alta que la oferta.
Si se cumple la predicción de la CFO de NVIDIA, y la demanda sigue siendo mayor que la oferta, aunque la disponibilidad mejore y la escasez se reduzca, los precios seguirán siendo muy altos, y puede que siga siendo imposible comprar una nueva tarjeta gráfica a su precio recomendado incluso durante esa etapa de mejora.
Es curioso que la situación vaya a mejorar tanto coincidiendo con el lanzamiento de la nueva generación gráfica de NVIDIA, las RTX 40, pero puede que esté relacionado con la clásica pérdida de interés de los consumidores en la generación saliente a favor de la generación entrante. Sobre esa nueva generación, muchos rumores dicen que NVIDIA se ha asegurado un buen suministro de chips de 5 nm por parte de TSMC, todo con el objetivo de evitar problemas de suministro, y que para ello ha tenido que pagar una enorme cantidad de dinero.
La primera tarjeta gráfica que tendría un buen nivel de suministro sería la RTX 3050, un modelo que estará disponible a partir del 27 de enero, y que podría ofrecer un rendimiento similar a la RTX 2060, o ligeramente inferior.
