Fuentes de la industria han descartado, casi de forma definitiva, los rumores que todavía decían que el iPhone 14 Pro iba a tener Face ID integrado en la pantalla. Apple todavía no cuenta con la tecnología necesaria, o esta no es viable por razón de costes de fabricación, para dar ese salto con el próximo iPhone, así que este seguirá teniendo algún tipo de muesca, o puede que utilice una isleta circular flotante, como hacen muchos modelos basados en Android.
Sin embargo, ese salto sí que se produciría con el iPhone 15 Pro, un smartphone que llegará a finales del año que viene, y que podría contar con un acabado verdaderamente todo pantalla, aunque todavía tendría unos ligeros bordes, necesarios por cuestiones estructurales. El diseño podría ser parecido al de la imagen, que es una recreación no oficial de cómo podría lucir el iPhone 15 Pro.
Esta estimación encaja con las opiniones de muchos expertos del sector, incluyendo a Ming-Chi Kuo, el conocido analista del universo Apple, quien dijo que la compañía de la manzana no podría integrar Face ID en la pantalla hasta 2023 o 2024, es decir, hasta la llegada del iPhone 15 Pro o del iPhone 16 Pro. Este será un paso que también darán los grandes fabricantes de terminales basados en Android, como Samsung, así que esa transición a un diseño todo pantalla sin muescas ni isletas no será exclusivo de Apple, será una realidad en todo el sector para antes de lo que esperábamos.
Con el iPhone 14 Pro se mejorará, a pesar de todo, el diseño frente a los modelos anteriores, al pasar de una muesca muy marcada a una isleta para el sistema de sensores y de cámara. Puede que este cambio de diseño conlleve una subida del precio del próximo smartphone de Apple, y no está confirmado si será exclusivo del modelo Pro, o si estará presente también en los "no Pro".
