El pasado 7 de octubre publicábamos que PCI-SIG ya tenía el borrador final de su próximo estándar PCI Express 6.0 y por lo tanto entraba en la última fase antes de su publicación final, en su momento ya se dijo que llevaban cierto retraso y si bien la intención era la de publicar las especificaciones finales dentro de 2021 se auguraba algún que otro retraso y se sospechaba que el estándar llegaría a principios de 2022, y así ha sido aunque bastante puntuales respecto a los posibles retrasos mencionados.

Así pues PCI-SIG ya ha publicado y enviado a sus socios la versión final del estándar PCI Express 6.0 que básicamente dobla la velocidad de transferencia de sus líneas respecto a la incipiente versión actual PCIe 5.0, pero las principales características del estándar se resumen así:
- Transferencia de datos de 64 GT/s: hasta 256 GB/s en una configuración x16
- Codificación PAM-4 (Pulse Amplitude Modulation with 4 levels) ya presente en productos como la GDDR6
- Mecanismos para mejorar la eficiencia del ancho de banda y la corrección de errores con "low-latency Forward Error Correction (FEC)" y "Cyclic Redundancy Check (CRC)"
- Compatibilidad hacia atrás con los dispositivos PCI Express anteriores
No deja de ser significativo ver que las tres primeras versiones de dicho estándar hayan durado varios años mientras que PCIe 4.0 y PCIe 5.0 han tenido una vida "como novedad" de apenas dos años, veremos si seguimos imprimiendo un ritmo tan elevado o con PCIe 6.0 hay un poco más de calma.
Está claro que el sector doméstico no tiene dicha necesidad puesto que a día de hoy apenas hay hardware que sepa sacarle jugo a las conexiones PCIe 4.0 siendo los dispositivos PCIe 3.0 los mayoritarios y aún sin sufrir significativos cuellos de botella. Cierto que aprovechando eso estamos viendo soluciones como la futura Radeon RX 6500 XT que aprovecha PCIe 4.0 para ahorrar costes y usar sólo cuatro líneas lo que equivale a una PCIe 2.0 x16.
Tal y como comentan en el vídeo de momento PCIe 6.0 tiene más sentido en los segmentos empresariales, industriales, militares, aeroespaciales y los entornos de servidores que serán los primeros en adoptar las nuevas velocidades propuestas. Pero tener pocas líneas muy rápidas también puede ayudar a diseñar dispositivos pequeños como los que se requieren en el segmento de IoT (Internet de las cosas).
Para ilustrar eso en la imagen siguiente podemos ver fácilmente las equivalencias de velocidad entre generaciones:
