La Intel UHD 770 es una GPU integrada que está presente en el procesador Intel Core i9-12900K, un chip tope de gama con el que Intel ha conseguido una evolución muy grande frente al Intel Core i9-11900K. Dicha GPU utiliza la arquitectura Xe-LP, está fabricada en 10 nm y tiene 32 unidades de ejecución, lo que equivale a 256 ALUs. Su modo turbo alcanza los 1,45 GHz, lo que significa que puede ofrecer 0,75 TFLOPs de potencia en FP32.
Aunque su frecuencia base es un poco baja para una GPU integrada, gracias al overclock es posible subirla a 2,37 GHz, y para ello no es necesario utilizar ninguna refrigeración desproporcionada, basta con una refrigeración líquida convencional. A esa frecuencia, el rendimiento de la Intel UHD 770 sube un 61%, aunque su rendimiento medio en diferentes escenarios ronda entre el 45% y el 50%.
Cuando se le hace ese overclock, su potencia en FP32 sube hasta los 1,2 TFLOPs, una cifra que casi iguala los 1,31 TFLOPs que tenía la GPU de la Xbox One. La temperatura media que mantuvo la GPU fue de 60 grados, y el consumo máximo fue de 31,7 vatios. Con una frecuencia de 2.100 MHz, y un voltaje inferior, el consumo queda en unos 20 vatios.
El rendimiento en juegos mejora, pero sigue sin ser suficiente para marcar la diferencia entre injugable y aceptable en algunos títulos, como Final Fantasy XV. Que el rendimiento en juegos aumente tan poco a pesar del enorme overclock es algo muy significativo, y totalmente normal, ya que al final las GPUs integradas tienen limitaciones importantes por el ancho de banda y la memoria RAM, que utilizan como memoria gráfica.