Benchmark ha compartido una nueva comparativa en la que pone a prueba la GPU integrada Radeon Vega 8, que viene montada en la APU Ryzen 7 5700G, y la tarjeta gráfica dedicada GTX 1050 Ti.
Es una comparativa desigual pero interesante, porque nos va a permitir descubrir si la Radeon Vega 8 realmente sirve para jugar en 1080p, aunque sea con calidades bajas, y hasta qué punto puede merecer la pena, o no, comprar una GTX 1050 Ti con la situación que vive el sector gráfico hoy en día.
La APU Ryzen 7 5700G tiene una CPU de 8 núcleos y 16 hilos, y utiliza la arquitectura Zen 3, pero con solo 16 MB de caché L3, así que su rendimiento es un poco inferior al de un Ryzen 7 5800X.
En la prueba de rendimiento, la Radeon Vega 8, que tiene 512 shaders, consigue un resultado bueno para ser una solución integrada. Assassin's Creed Valhalla funciona sin problema en 1080p con calidad baja, y mantiene medias estables de 37 FPS, mientras que la GTX 1050 Ti logra 46 FPS.
Shadow of the Tomb Raider también corre bien en la Radeon Vega 8, con medias de 43 FPS. En la GTX 1050 Ti funciona a 62 FPS. The Witcher 3 registra 51 FPS en la Radeon y 81 FPS en la GTX 1050 Ti, y Rainbow Six Siege alcanza 153 FPS en la solución de NVIDIA y 110 en la de AMD.
En general, los resultados siguen esa tendencia. La GTX 1050 Ti es más potente, pero no mucho más potente, salvo en GTA V, donde llega casi a doblar a la Radeon Vega 8. Esta GPU integrada de AMD es capaz de mover juegos actuales en 1080p y calidad baja con fluidez, y en algunos casos tendríamos margen para subir la calidad a nivel medio, todo un logro para una solución integrada.