AnTuTu ha publicado la última actualización de su clasificación con los smartphones más potentes de noviembre, diferenciando entre los modelos de gama alta y los de gama media, y tenemos una constante de SoCs Snapdragon que, al final, es consecuencia directa de la falta de competencia que existe en el mercado de los chips para terminales móviles, un problema que se agravó con el veto a Huawei, puesto que la compañía china ya no puede acceder a los procesos más punteros de TSMC para fabricar los chips que diseña su filial, HiSilicon.
El Snapdragon 888 Plus es el chip de gama alta más potente, y concretamente gana el modelo que utiliza el Xiaomi Black Shark 4S Pro, probablemente porque debido a la buena refrigeración de este smartphone puede desarrollar frecuencias de trabajo elevadas y sostenidas durante un mayor periodo de tiempo. No hay mucho que decir, todo es un monólogo de terminales Android basados en los Snapdragon 888 Plus y Snapdragon 888.
En la gama media, también tenemos otro dominio casi total de los Snapdragon 778G, aunque en este caso ya tenemos algo más de competencia gracias a los Dimensity 900 y 920 de MediaTek, dos chips que son capaces de ofrecer un buen rendimiento, y que ofrecen un valor competitivo gracias a su menor coste.
Cuando MediaTek lance su próximo SoC tope de gama, el MediaTek Dimensity 9000, veremos si es capaz de competir con lo más potente de Qualcomm, y si consigue hacerse un hueco en los próximos ránkings de AnTuTu. Los resultados que muestra esta prueba son aquellos que se han completado, como mínimo, mil veces en sus respectivos terminales. Los números que vemos son la media de esas pruebas, y no un máximo.

