Una sentencia ha desestimado por completo la demanda que interpuso en abril la desarolladora Wolfire Games, responsable de títulos como Overgrowth, en la que el estudio acusaba a Valve de mantener una posición dominante, y de aplicar un cargo excesivo a los desarrolladores que quieren vender sus productos a través de su plataforma.
Wolfire Games se quejaba de la famosa tasa del 30% que Valve viene cobrando desde sus inicios, y que realmente nunca ha sido un problema hasta que Epic Games Store empezó a quejarse de ello. El estudio creía que había caso, y puede que más de un tercero estuviera de acuerdo con su enfoque, pero el juez que ha decidido sobre la demanda ha dicho claramente que no se cumplen los requisitos propios de un caso de monopolio.
La realidad que ha destacado el juez es que la demanda de Wolfire Games no se sostiene, y que no tiene argumentos sólidos, viendo la situación actual del mercado y la realidad que presenta con la concurrencia de otras tiendas que utilizan el formato digital. Aunque la demanda se ha desestimado, Wolfire Games tiene un plazo de 30 días para presentar nuevas alegaciones que permitan sustentarla. Si lo consigue, habrá caso, si no, la desestimación será definitiva.
Es complicado sustentar que Valve se encuentra en una situación de monopolio con Steam porque, al final, hay una gran cantidad de tiendas a través de las cuales podemos adquirir juegos, tanto en formato digital como en formato físico. Steam es una de las más populares, pero esto no es suficiente para acusarla de monopolio.
No está claro que Wolfire Games vaya a ser capaz de aportar nuevo material para respaldar la demanda, así que lo más probable es que al final esta acabe siendo desestimada una vez que pasen esos 30 días de plazo.
