Parece que Intel acertó con lanzar a sus procesadores Alder Lake con doble controladora de memoria (y posiblemente la siguiente generación conocida como Raptor Lake) y es que aunque hemos visto anuncios por todos lados acerca de nuevas y rápidas memorias DDR5, avistando nuevos récords mundiales de overclock, etc... luego al entrar en las tiendas online hay muy poca disponibilidad o incluso esta es nula.
Según leemos en TechPowerUp no es un caso aislado de nuestro mercado y parece que estamos ante otro producto que escaseará durante un buen tiempo e incluso la situación irá a peor a medida que aumente la demanda y la oferta siga siendo muy limitada.
Nos cuentan que la memoria RAM hasta la fecha había esquivado los problemas generales de suministros debido a que se usan nodos de fabricación ya bastante maduros y con una demanda controlada y estable, estamos hablando de procesos de 14 nm o similares que ya no son el foco de atención de la industria. Sin embargo, según un proveedor de componentes como es 12chip parece que el problema de la DDR5 reside en su novedoso PMIC (Power Management Integrated Circuit) el cual sí está sufriendo problemas de fabricación.

Al contrario que las anteriores generaciones de memoria DDR, los módulos de memoria DDR5 gestionan su propia alimentación gracias a los PMIC, algo que les ayuda en la estabilidad y eficiencia. Sin embargo este componente es nuevo y por lo tanto sus fabricantes no son capaces de suministrarlos a los ensambladores de RAM con suficiente volumen. 12chip menciona que el tiempo de entrega de los chips PMIC a los ensambladores de módulos DDR5 se ha elevado a las 35 semanas y es por ese motivo que muchos fabricantes de memoria tienen los módulos ya montados a falta del mismo para ponerlas en circulación.
Además, se calcula que los PMIC cuestan 10 veces más que lo equivalente en las memorias DDR4 que forma parte de la circuitería de la placa base y ya está asumido por los ensambladores de placas base y ni tan siquiera las placas base para memoria DDR5 resultan más económicas que sus homólogas para DDR4, aunque eso podría cambiar si empieza a acumularse stock de las mismas.
Ese elevado precio junto a la novedad y la falta de disponibilidad hará que a medida que Intel vaya ampliando su catálogo de procesadores Alder Lake el precio de la memoria DDR5 pueda mantenerse fuera de un rango de precios aceptables y eso haría que su velocidad de adopción termine siendo aún más lenta que en anteriores generaciones, así que las previsiones de paridad de precio para la segunda mitad de 2023 ahora ya parecen poco probables.