Hardware Unboxed ha publicado una comparativa de rendimiento utilizando procesadores Ryzen con Windows 10 y Windows 11. Esta comparativa es importante, e interesante, porque mide el rendimiento en Windows 11 utilizando la versión parcheada, y la versión sin las correcciones necesarias para resolver la pérdida de rendimiento que sufrían los procesadores de AMD en dicho sistema operativo.
La comparativa es muy amplia, y han utilizado tanto pruebas sintéticas como juegos. Los procesadores que han elegido en estas pruebas han sido los Ryzen 9 5950X y Ryzen 5 3600, dos chips que se sitúan en gamas muy diferentes, y que tienen unas especificaciones claramente diferenciadas. El primero utiliza la arquitectura Zen 3 y tiene 16 núcleos y 32 hilos, mientras que el segundo utiliza la arquitectura Zen 2 y suma 6 núcleos y 12 hilos.
Los parches de corrección de errores para Windows 11 reducen enormemente la latencia de la caché L3, como se puede ver en AIDA64. En las pruebas de rendimiento se nota una pequeña mejora tras aplicar esos parches en la mayoría de los casos, aunque no en todos, y curiosamente el rendimiento es superior con Windows 10 en ciertas pruebas, incluso tras aplicar esas correcciones.
Lo importante es que, en general, los parches funcionan y marcan una mejora evidente. Esa mejora es todavía más clara en algunos juegos, como se puede ver en la segunda mitad de la comparativa. También han publicado pruebas interesantes relacionadas con los tiempos de carga, y Windows 11 tarda más que Windows 10, aunque consigue mejores velocidades en CrystalDiskMark.
Una comparativa muy interesante y esclarecedora, que parece confirmar que ahora, tras el lanzamiento de esos parches, los usuarios de procesadores AMD Ryzen ya no tienen nada que temer si quieren actualizar a Windows 11.