El lanzamiento de Windows 11 fue un poco accidentado, especialmente por sus altos requisitos, pero también por los problemas con los que llegó al mercado. Microsoft no logró lanzar Windows 11 en perfecto estado, y esto generó algunas críticas que, la verdad, estaban más que justificadas.
Ahora mismo, la mayor parte de esos problemas han quedado resueltos, incluyendo la pérdida de rendimiento que se producía con los procesadores Ryzen, y que estaba debida a un problema de gestión del núcleo preferido y a la elevación de la latencia de las cachés, pero toda esta situación ha generado reticencias, y ha llevado a algunos usuarios a tomar la decisión de posponer su salto a Windows 11.
Ese panorama encaja con los datos que ha proporcionado AdDuplex, que con un sondeo realizado a 60.000 PCs, ha llegado a la conclusión de que la tasa de adopción de Windows 11 es, ahora mismo, del 5,1%. Ese porcentaje incluye tanto los equipos que utilizan Windows 11 en su versión definitiva como aquellos que utilizan la versión Insider, como se aprecia en el gráfico adjunto.
Windows 10 21H1 sigue siendo la versión más utilizada, seguida de Windows 10 20H2. Ambas tienen una cuota muy cercana, y quedan muy lejos de las anteriores, lo que supone que Microsoft está consiguiendo superar el problema de la fragmentación que tenía anteriormente, y que hacía que conviviesen tres grandes versiones de Windows 10 al mismo tiempo.
¿Significa esto que el ritmo de instalación de Windows 11 está siendo lento? No necesariamente, pero sí que está siendo menos rápido que el ritmo de adopción de Windows 10 durante el primer mes inmediatamente posterior al lanzamiento. En cualquier caso, esto es una carrera de fondo, así que habrá que ver cómo evoluciona en los próximos meses.
