Tras la presentación de los nuevos MacBook Pro 2021 ya han empezado a aparecer los primeros despieces de estos nuevos equipos, y con ello hemos tenido la oportunidad de ver cómo ha distribuido Apple los diferentes componentes que lo forman.
El MacBook Pro 2021 adopta un chasis que está inspirado en el diseño clásico del Powerbook G4, y adopta un enfoque modular que hace que sea un poco más fácil de reparar. Esto no implica que cualquiera pueda afrontar su reparación, pero al menos esto resulta ahora un poco más sencillo para los expertos.
El MacBook Pro 2021 abandona la Touch Bar, y la sustituye por un conjunto de teclas de función que están distribuidas por toda la parte superior. Otro cambio importante lo tenemos en la batería, que ya no está atrapada en la parte inferior, y es mucho más fácil de extraer.
La unidad SSD está soldada a la placa, lo que significa que no podemos ampliarlo y que ante cualquier problema tendremos que acudir a un técnico especializado. Lo mismo ocurre con el resto de componentes, que están soldados a la placa. En la imagen se puede ver, en el centro, el SoC Apple M1 de nueva generación, concretamente es un M1 Max, y en la parte superior aparece el sistema de refrigeración.
Nos llama mucho la atención ver lo pequeño que es el sistema de refrigeración y la potencia que es capaz de alcanzar el SoC Apple M1 Max. Reparar el teclado sigue siendo complicado, pero no tanto como cuando Apple utilizaba el mecanismo de mariposa.
Con la creciente integración de componentes nos podemos olvidar de las actualizaciones de hardware en los equipos de Apple, y esto afecta a todos sus componentes, aunque al menos la compañía de la manzana ha mejorado un poco el índice de reparabilidad de sus nuevos equipos.
