Windows 10 quedará en segundo plano con la llegada de Windows 11, pero esto no quiere decir que dicho sistema operativo vaya a ser abandonado, o que ya no vaya a merecer la pena utilizarlo. Microsoft seguirá dándole soporte, y podremos utilizarlo hasta 2025 sin mayor problema.
Las primeras comparativas de rendimiento que aparecieron confirmaron que no había cambios significativos, salvo por los problemas que estaban enfrentando los procesadores AMD Ryzen debido al incremento de latencia, y a los errores con el núcleo preferido. Ya sabemos que el primero ha sido parcheado por Microsoft, y el segundo por AMD vía drivers.
Para ampliar la información que tenemos, Hardware Unboxed ha compartido una interesante comparativa de rendimiento donde podemos ver cómo rinden diferentes aplicaciones, juegos y pruebas de rendimiento de almacenamiento bajo Windows 11 y Windows 10, y los resultados son interesantes.
Activar el VBS hace que aumente la latencia de la caché y de la memoria, lo que resulta perjudicial para el rendimiento. El Intel Core i9-11900K logra mejores resultados en Windows 10, incluso con VBS desactivado en Windows 11.
En Cinebench R23, el rendimiento sigue siendo ligeramente superior en Windows 10. Lo mismo ocurre con Blender, aunque las diferencias son pequeñas. La tendencia a ese mejor rendimiento en Windows 11 se repite con 7-Zip, y en algunos casos con las soluciones de Adobe.
Saltando a los juegos, los resultados son variados. Por ejemplo, el Core i3-10105F rinde mejor con Windows 10, mientras que el Intel Core i9-11900K rinde ligeramente mejor con Windows 11.
En la mayoría de los juegos se mantiene esa tendencia, y se aprecia claramente que activar VBS reduce de forma notable el rendimiento. Como curiosidad, los tiempos de carga de los juegos no cambian, pero Windows 10 carga más rápido que Windows 11. El rendimiento en CrystalDiskMark sí que mejora levemente en Windows 11.