Pat Gelsinger, CEO de Intel, ha dicho en una entrevista que la escasez de componentes no se va a normalizar hasta 2023. Con estas declaraciones, el ejecutivo se mantiene fiel a las valoraciones que hizo en ocasiones anteriores, cuando dijo que seguiría habiendo escasez de semiconductores durante todo 2022, y que las aguas no iban a volver a la normalidad.
Las palabras de Pat Gelsinger hacen referencia a una recuperación total, a una normalización, ya que en sus declaraciones a la CNBC, dijo textualmente que "nos encontramos en lo peor ahora mismo, cada nuevo trimestre iremos mejorando, pero no se conseguirá el equilibrio entre oferta y demanda hasta 2023".
Al ver las declaraciones literales de Pat Gelsinger podemos entender mejor qué quiere decir el CEO de Intel, que durante 2022 la escasez irá mejorando de forma gradual, y que trimestre a trimestre la situación se encontrará cada vez más cerca de la normalización, pero que esta no tendrá lugar hasta algún momento de 2023.
De momento, todos los CEOs de las compañías más importantes del sector (Intel, NVIDIA y AMD) coinciden en que 2022 no será el año de la recuperación. Si la normalización se produce, de verdad, en 2023, tendremos un 2022 complicado, pero al menos podremos desplazar las previsiones más catastrofistas que consideraban que esta escasez iba a ser la nueva normalidad.
Intel tiene pendiente el lanzamiento de sus procesadores Alder Lake-S, un acontecimiento muy importante que, según las filtraciones más recientes, tendrá lugar el 4 de noviembre de este año. Ese lanzamiento estaría limitado a los modelos más potentes, es decir, a los chips serie "K" y "KF", según las últimas informaciones que han sido extraídas de los kits de análisis de la propia Intel, lo que significa que es información oficial y totalmente válida, aunque tenga su origen en una filtración.
