El diseño de chips propios se ha convertido en una de las estrategias más importantes que han adoptado compañías como Apple, y también Google recientemente con los Pixel 6 y Pixel 6 Pro, dos smartphones de gama alta que vienen equipados con un SoC de diseño propio.
Diseñar sus propios chips permite, a las compañías que deciden dar ese paso, diferenciarse de sus rivales directos y dejar de depender, de forma directa, de proveedores como Qualcomm, MediaTek o Samsung, aunque al final esto también depende de la capacidad de diseño que tenga cada empresa ya que, en algunos casos, acaban reutilizando diseños de esos mismos proveedores, a los que añaden algún elemento especial, sin más.
Según una nueva información, Oppo está pensando en seguir los pasos de Google, y se comenta que la compañía podría empezar a desarrollar su propio SoC a partir de 2022, lo que significa que debería estar disponible para ser utilizado en algún momento de 2023, aunque todavía no hay nada definitivo en este sentido. Por otra parte, parece que Oppo se centraría únicamente en el desarrollo de SoCs de alto rendimiento, y que estos solo se utilizarían en sus smartphones más potentes.
La compañía china quiere utilizar el proceso de 3 nm de TSMC, uno de los más punteros que existen, así que está claro que Oppo quiere ir a por todas. Se dice que uno de los motivos por lo que Oppo querría llevar a cabo este movimiento es la creciente tensión entre Estados Unidos y China, pero la verdad es que, incluso aunque diseñe sus propios chips, necesitaría a TSMC para fabricarlos, y ya sabes que Estados Unidos podría vetarle el acceso a dicho fabricante, como hizo en su momento con Huawei.
Creo que, si esto se confirma, se trata más bien de un esfuerzo por diferenciarse, y por dejar de ofrecer los mismos SoCs que el resto de compañías. También podría salirle más rentable en términos de gastos e ingresos, siempre que logre cerrar un buen trato con TSMC.
