Los nuevos SoCs de Apple fueron toda una sorpresa. La compañía de la manzana mordida fue capaz de mejorar mucho el rendimiento frente a la generación anterior con los M1 Pro y M1 Max, pero todavía sigue sin ser capaz de presentar un chip con el que pueda olvidarse por completo de los Xeon de Intel, y de las Radeon Pro de AMD.
Según Bloomberg, Apple nos sorprenderá con un Mac Pro que estará equipado con configuraciones de hasta 40 núcleos CPU y 128 núcleos GPU. Es muy interesante, ¿pero cómo va a conseguir Apple alcanzar ese enorme conteo de núcleos CPU y GPU si apenas ha llegado a 10 y 32 respectivamente con el M1 Max? La respuesta podría ser un diseño similar al enfoque MCM que ha utilizado AMD con Ryzen.
Los números encajan, de hecho. Un Apple M1 Max tiene 10 núcleos CPU y 32 núcleos GPU. Si Apple combina cuatro chips y los interconecta para que trabajen de forma conjunta, tendríamos esa configuración de 40 núcleos CPU y 128 núcleos GPU a la que hace referencia Bloomberg. Esa escalabilidad sería la forma más fácil, para Apple, de poder diseñar por fin una solución que le permita renovar el Mac Pro sin tener que recurrir ni a Intel ni a AMD.
Este tipo de diseños, en los que se combinan muchos chips más pequeños para crear un bloque muy potente, no son algo nuevo, y se ha demostrado que pueden funcionar muy bien, pero representan un reto importante por todo lo relacionado con la interconexión y el ecosistema de software, que debe ser capaz de aprovechar todos sus elementos. Es más fácil programar y desarrollar para un SoC que para cuatro SoCs interconectados, pero esto no debería ser un problema para Apple.