Apple tiene muy clara su postura frente a Epic Games, no está dispuesta a ceder ni un ápice, y la compañía de Tim Sweeney tampoco. Las dos van a por todas, aunque ha sido Epic Games la que ha realizado la última demostración de fuerza al recurrir la sentencia dictada en el caso que enfrentaba a ambas por la polémica surgida tras la expulsión de Fortnite de la App Store.
Epic Games sale bien parada en la sentencia, ya que logró que la jueza impusiera la obligación a Apple de aceptar la utilización de métodos de pago de terceros, lo que le hará perder la comisión del 30% que obtiene de los micropagos realizados en su tienda. Sin embargo, la jueza también falló a favor de Apple al imponer a Epic Games el pago de una indemnización por daños, cuya cuantía, no obstante, es de unos pocos millones de dólares. Calderilla para una empresa del calibre de Epic.
Viendo el resultado del juicio, uno no hace más que preguntarse por qué habría decidido Epic Games recurrirla, y la respuesta podría estar en las pruebas que aportó Apple durante el proceso, concretamente en aquellas en las que Tim Sweeney pedía un trato de favor para poder introducir su propia tienda de aplicaciones dentro de la App Store. Esto sería como si alguien quisiera meter una tienda de juegos dentro de la Epic Games Store.
Al no haber sido aceptada la acusación de monopolio por parte de Epic Games, ese deseo de Tim Sweeney no se podrá cumplir, y parece que no quiere renunciar a él. De ahí vendría el interés en recurrir una sentencia que le resultaba muy beneficiosa. Sin embargo, al recurrir la compañía corre el riesgo de que obtenga una sentencia menos favorable.
