Poco a poco, los rumores asociados al Samsung Galaxy S21 FE dejaron paso a informaciones cada vez más concretas, precisas y fiables, y al final hemos llegado a conocer muy bien a este smartphone, incluso a pesar de que todavía no ha llegado al mercado porque, en teoría, tuvo que ser retrasado debido a la escasez de chips que sufre el mercado de los semiconductores, y que ha afectado tanto a Samsung como a Qualcomm (esta última depende de TSMC para fabricar el Snapdragon 888 y su versión "Plus").
Algunas fuentes dicen que lo que ha pasado realmente ha sido que Samsung ha tenido que retrasar el Galaxy S21 FE porque las ventas de la familia Galaxy S21 han estado muy por debajo de lo esperado, y esto ha provocado una acumulación de stock sin precedentes. Si hubiesen lanzado el Galaxy S21 FE, la compañía habría puesto en el mercado un terminal que podría haber canibalizado las ventas del Galaxy S21, es decir, habría afectado negativamente a éstas, y eso es lo último que necesita Samsung.
Hay pocas cosas que no sepamos sobre el Galaxy S21 FE, pero gracias a la filtración de un manual de usuario hemos podido confirmar algunas cosas que quedaban pendientes, como la ausencia de una ranura microSD, lo que significa que no podremos ampliar la capacidad de almacenamiento del Galaxy S21 FE, y tampoco incluirá un cargador, así que tendremos que comprarlo aparte si no contamos con uno compatible.
Se espera que el Galaxy S21 FE se lance a corto plazo, y estará configurado con un SoC Snapdragon 888, tendrá 6 GB de memoria RAM, 128 GB de capacidad de almacenamiento, una pantalla de 6,41 pulgadas de tipo Super AMOLED y vendrá con tres cámaras traseras. Estará construido en plástico para abaratar costes, y su precio será de entre 500 y 600 euros.
