Apple ha dado un golpe de autoridad con el lanzamiento del SoC M1, un chip configurado con cuatro núcleos de alto rendimiento y cuatro núcleos de alta eficiencia que integra, además, la GPU y la memoria RAM del sistema. Esta solución ha demostrado que puede ofrecer un buen rendimiento, que tiene una alta eficiencia y que su impacto a nivel interno es mucho menor que el de las tradicionales configuraciones x86.
De momento, todo parece indicar que Apple seguirá utilizando sus propios SoCs en una parte de su catálogo, concretamente en aquellos productos donde la potencia bruta no sea el factor determinante, y procesadores Intel y GPUs AMD Radeon en aquellos en los que ocurra todo lo contrario (Mac Pro, por ejemplo).

Se rumorea que la próxima revisión del conocido SoC de Apple será el Apple M1X, un chip que, según una reciente filtración, estará disponible en cuatro versiones distintas, y será utilizado en los nuevos MacBook Pro 14, MacBook Pro 16 y Mac Mini. Las cuatro versiones estarán desglosadas de la siguiente manera: versión base con 16 GB de RAM y GPU de 16 núcleos, versión con 32 GB de RAM y GPU de 16 núcleos, versión con 16 GB de RAM y GPU de 32 núcleos y tope de gama con 32 GB de RAM y GPU de 32 núcleos.
Ese nuevo SoC Apple M1X utilizará una arquitectura de memoria unificada, lo que quiere decir que esos 16 GB o 32 GB de memoria gráfica estarán compartidos entre la CPU y la GPU. Este tipo de diseños llevan ya muchos años funcionando en el mundillo tecnológico, así que no son realmente algo nuevo.
Sobre el procesador que acompañará a esas configuraciones, se dice que Apple utilizará únicamente una configuración con 10 núcleos, que deberían estar divididos en seis núcleos de alto rendimiento y cuatro núcleos de alta eficiencia, aunque todavía no hay nada seguro, ya que otras informaciones hablaban de configuraciones de hasta 12 núcleos, repartidos en 8 núcleos de alto rendimiento y 4 núcleos de alta eficiencia.