Apple lleva tiempo sin introducir novedades verdaderamente importantes a nivel de diseño en su familia iPhone. El mayor salto se produjo con el iPhone X, gracias a la utilización de un frontal todo pantalla con muesca superior, y a la distribución de la cámara trasera en vertical. Desde entonces, la compañía de la manzana ha ido "reciclando" ese diseño con mayor o menor acierto.
Para justificar el lanzamiento de un nuevo iPhone, sin renovación importante a nivel de diseño de por medio, la compañía de la manzana ha recurrido siempre a las mejoras a nivel de hardware, pero parece que con el iPhone 13 lo va a tener tan complicado, que los rumores que apuntaban a este terminal como "iPhone 12s" empiezan a tener un poco más de sentido.
PhoneArena ha recopilado una serie de información sobre el iPhone 13 que apunta en un sentido único: este smartphone podría ser la renovación menos atractiva de la historia de dicho terminal, porque no traerá cambios de diseño frente al iPhone 12, y porque tampoco tendrá cambios importantes a nivel de hardware.
Según dicho medio, Apple aumentará ligeramente la batería (entre un 8% y un 18% en función del modelo comparado), mantendrá un apartado fotográfico casi idéntico al de los iPhone 12 (se refiere a los iPhone 13 mini y iPhone 13, no a los modelos Pro y Pro Max), y tampoco abrían cambios importantes en el resto de sus especificaciones, como muestra la tabla adjunta.
Otro detalle interesante de esta información es que se rumorea que el SoC Apple A15 será, como el SoC Apple A14, una mejora poco importante, tanto por rendimiento como por eficiencia, y que mantendrá el proceso de 5 nm. Si todo esto se confirma, los usuarios de un iPhone 11 o de un iPhone 12 no van a tener razones de peso para comprar lo nuevo de Apple.
