Estamos a pocos meses de la comercialización de la duodécima generación de procesadores Intel Core que supondrán una revolución en su diseño, otra cosa es que lo sean a nivel de rendimiento. Para bien o para mal el futuro pasa por arquitecturas tipo big.LITTLE y para x86 este concepto llegará de la mano de Intel con sus próximos Alder Lake, parece que AMD también se apuntará al carro pero todo apunta a que aún quedan años porque se insinuó para Zen 5.
Así pues próximamente tendremos una batalla de procesadores entre los Alder Lake y los Zen 3 o posibles revisiones del mismo que no sabemos si recibirán el nombre de Zen 3+ o Zen 3DV Caché, ni tampoco su nombre comercial, pero parece que estarán listos para principios de 2022. Sin embargo ambos fabricantes ya nos emplazan a la futura batalla de finales de 2022, cuando deberían llegar los AMD Zen 4 y los Intel Raptor Lake.
Sobre estos últimos se han filtrado multitud de detalles de la mano de Jim de AdoredTV. Raptor Lake seguirá la misma filosofía de Alder Lake y el mismo nodo de fabricación ahora bautizado como Intel 7. Sin embargo introducirá numerosas mejoras que deberían significar un buen salto de rendimiento: la inminente configuración de los procesadores de Intel será, como máximo, de 8 núcleos Golden Cove de alto rendimiento y 8 núcleos Gracemont de alta eficiencia.
Con Raptor Lake los núcleos de alto rendimiento se bautizarán como Raptor Cove, mientras que los de alta eficiencia seguirán siendo los Gracemont, aunque para la ocasión habrá modelos de hasta 16 núcleos de este tipo por lo que se confirmarían los rumores acerca de que doblarán los núcleos pequeños, así que la configuración máxima será de 24 núcleos y 32 hilos (8C + 16c) puesto que sólo los núcleos de alto rendimiento admiten HyperThreading.
Parece que habrá tres diseños básicos sobre los que Intel hará sus múltiples variantes comerciales:

Además de doblar los núcleos "pequeños", los núcleos de alto rendimiento mostrarían mayor rendimiento gracias a tres elementos: mayor IPC, una caché L2 mayor y un aumento de frecuencias que rondarían los 200 MHz, permitiendo que los posibles Core i9 13900K alcancen frecuencias de 5,5 GHz en modo turbo.
Otras mejoras introducidas con Raptor Lake sería el soporte nativo para memoria DDR5 más rápido y es que si bien Alder Lake se estrenará con DDR5-4800, Raptor Lake lo hará con DDR5-5600 (DDR5-6500 para la LPDDR5 de las versiones mobile), por supuesto el usuario podrá subir por encima de dichas frecuencias de memoria, pero así funcionarán por defecto.
Sobre los tres diseños de arriba parece que Intel quiere montar soluciones muy distintas como las que veremos en la siguiente tabla, nos choca que para finales de 2022 aún se quieran vender procesadores de 2 núcleos, pero será el consumidor quien decida.
