Una interesante filtración, encontrada gracias al último parche de los controladores de AMD para Linux, sugiere que las tarjetas gráficas de nueva generación de AMD, basadas en la arquitectura RDNA 3, serán compatibles con el estándar DisplayPort 2.0, una tecnología que fue presentada hace cosa de dos años, pero que, al igual que el estándar HDMI 2.1, ha sufrido retrasos en su desarrollo por el impacto que la pandemia de la COVID-19 ha tenido a nivel internacional.
El estándar DisplayPort 2.0 permite superar las limitaciones a nivel de ancho de banda que impone el estándar DisplayPort 1.4. El nuevo estándar alcanza un pico máximo de 80 gigabits por segundo al utilizar cuatro líneas Ultra High Bit Rate (cada una tiene un ancho de banda de 20 gigabits por segundo). Esto permite utilizar resoluciones y tasas de refresco más elevadas, aunque el resultado final puede variar en función de si utilizamos, o no, la tecnología DSC (compresión).
Sin compresión, el estándar DisplayPort 2.0 es capaz de alcanzar resolución 10K y una tasa de refresco de 60 Hz. También permite conectar dos monitores 4K con tasas de refresco de 144 Hz. Si se utiliza la compresión, es posible llegar a resolución 16K, que equivale a 15.360 x 8.460 píxeles, con una tasa de refresco de 60 Hz y HDR.
Al final, el salto al estándar DisplayPort 2.0 se producirá antes o después. En condiciones normales, es decir, de no ser por la COVID-19, ya habríamos dado ese salto, así que podemos decir que vamos con "retraso". El lanzamiento de las Radeon RX 7000, basadas en la arquitectura RDNA 3 de AMD, debería producirse a finales del año que viene, siempre que no se produzca ningún retraso de última hora, y estará limitado a los modelos más potentes. La gama media llegará posteriormente.
