La Radeon RX 6600 XT es una tarjeta gráfica de gama media que utiliza la arquitectura RDNA 2, y que tiene una configuración muy ajustada, con 2.048 shaders, un bus de 128 bits, 8 GB de GDDR6 a 16 GHz y 32 MB de caché infinita. Su rendimiento en 1080p es muy bueno, y de momento está gozando de un alto nivel de disponibilidad en España, lo que ha hecho que su precio se mantenga dentro de los valores recomendados.
Un tema que no se ha tratado con la profundidad que merece es su sistema de conexión. La Radeon RX 6600 XT utiliza el estándar PCIE Gen4, pero solo en modo x8 (ocho líneas). Esto hace que, cuando la conectamos a una ranura PCIE Gen3 x16, solo utilice ocho líneas (modo x8). En el caso de la Radeon RX 5500 XT ya vimos este problema, y sí, afectaba al rendimiento de la tarjeta gráfica, aunque su impacto solo era realmente importante en el modelo de 4 GB de memoria.
NJ Tech ha publicado una interesante comparativa en la que prueban el rendimiento de la Radeon RX 6600 XT en dos configuraciones, una con la interfaz PCIE Gen4 x8 y otra bajo PCIE Gen3, y el resultado ha sido el esperado, bajo PCIE Gen3 hay una pérdida de rendimiento que, en algunos juegos, como Doom Eternal, llega a ser muy grande. Esto puede suponer un problema para los que estén pensando en comprarla para actualizar un PC relativamente antiguo que esté limitado a PCIE Gen3.
De media, la pérdida de rendimiento no es muy grande, pero el problema está en esos juegos concretos que sí se ven bastante afectados. Comparada con la RTX 3060, vemos que la RX 6600 XT en una ranura PCIE Gen3 pierde el rendimiento suficiente como para quedar casi en la misma liga que aquella, especialmente en 1440p.