NJ Tech ha publicado una comparativa de rendimiento actualizada en la que enfrentan al Ryzen 5 1600 AF y al Core i3-10100F, dos procesadores que utilizan arquitecturas distintas, y que tienen unas especificaciones muy diferentes.
El Core i3-10100F utiliza la arquitectura Comet Lake-S, dispone de cuatro núcleos y ocho hilos a 3,6 GHz-4,3 GHz, modo normal y turbo, suma 6 MB de caché L3 y no soporta overclock.
El Ryzen 5 1600 AF utiliza la arquitectura Zen+, tiene 6 núcleos y 12 hilos a 3,2 GHz-3,6 GHz, modo normal y turbo, soporta overclock y tiene 16 MB de caché L3.
En aplicaciones profesionales, que están preparadas para aprovechar los 12 hilos de procesamiento del Ryzen 5 1600 AF, este saca una ventaja muy grande al Core i3-10100F. Sin embargo, en aquellas aplicaciones que no utilizan más de 8 hilos de forma óptima, la situación cambia.
En juegos, el Ryzen 5 1600 AF se impone en algunos casos, y el Core i3-10100F vence en otros. Con ambos procesadores se ha utilizado una RTX 3060 y una RTX 3080. Más allá de los resultados de rendimiento medio, es interesante comprobar que el chip de AMD logra tasas mínimas mucho más elevadas en algunos casos, como Shadow of the Tomb Raider, lo que equivale a una mayor estabilidad.
Los resultados pueden variar mucho en función de cada juego en concreto, pero de media vemos que el Core i3-10100F es un poco más potente que el Ryzen 5 1600 AF si lo utilizamos con una RTX 3080, mientras que con una RTX 3060 tenemos prácticamente un empate técnico entre ambos procesadores.
De cara al futuro, el Ryzen 5 1600 AF es una opción más interesante, porque gracias a sus 6 núcleos y 12 hilos debería envejecer mejor que el Core i3-10100F.