Gaming Bolt vuelve a hacer hincapié en un tema que ha dado mucho que hablar desde que llegaron las consolas de nueva generación, y es que los desarrollos intergeneracionales están siendo un cuello de botella importante que impide aprovechar, de verdad, el potencial de las consolas de nueva generación.
Michele Giannone, co-fundador de Invaders Studios, ha comentado en una entrevista que solo los juegos exclusivos de una plataforma concreta pueden aprovechar de verdad sus posibilidades. Esto no es algo nuevo, ya ocurrió en numerosas ocasiones. Por ejemplo, solo los exclusivos de Dreamcast aprovechaban de verdad su potencia, el resto eran simples adaptaciones de PS1, y con Xbox y Game Cube pasaba lo mismo frente a PS2.
Las diferencias entre las consolas de nueva generación, y las de la generación anterior, son muy grandes, y no se limitan a la potencia CPU y GPU, también tienen más memoria, y utilizan unidades SSD de alto rendimiento. Sin embargo, también hay diferencias importantes entre las consolas de nueva generación, ya que Xbox Series X es más potente, pero PS5 tiene un SSD más rápido.
Todo eso hace que solo los juegos exclusivos, desarrollados para una consola concreta, puedan aprovechar de verdad todo su potencial, y sus particularidades. En el caso de los desarrollos multiplataforma, el desarrollador tiene que partir de la base más lenta, y cuando se complete la transición generacional esa base será Xbox Series X en lo referente al SSD, y Xbox Series S en términos de potencia, seguida de PS5.
Ratchet and Clank: Rift Apart es un ejemplo de lo que se puede hacer gracias al SSD de PS5, un juego exclusivo de dicha consola que no sería viable en otra plataforma sin introducir cambios.
