Intel sigue trabajando en los procesadores Alder Lake-S, una nueva generación que, según las últimas informaciones, llegará al mercado en el primer trimestre del año que viene.
Alder Lake-S va a suponer un cambio importante frente a Rocket Lake-S, tanto por diseño como por arquitectura. Esta generación de Intel utilizará un diseño híbrido con dos bloques de núcleos, uno de alto rendimiento y otro de alta eficiencia, y en los primeros se adoptará la arquitectura Golden Cove, un "tock" sobre Willow Cove.
Eso quiere decir que Alder Lake-S ofrecerá un mayor IPC que Tiger Lake, y que Rocket Lake-S. Se rumorea que la mejora podría ser de entre un 20% y un 26%, pero al tratarse de rumores es mejor esperar. La configuración de estos procesadores cambiará en función de la gama a la que miremos, pero en general Intel combinará núcleos de alto rendimiento y de alta eficiencia en casi todos los modelos.
Según un nuevo rumor, parece que los procesadores Intel Core i3 dentro de la serie Alder Lake-S no estarán basados en la arquitectura Golden Cove, sino que reutilizarán la arquitectura Willow Cove, o Cypress Cove, no está claro, y solo traerán pequeñas mejoras de rendimiento centradas en la GPU, principalmente. Esto supondría que las diferencias entre esos procesadores y los Core de undécima generación serían muy pequeñas.
Esto tendría una explicación, y es que Intel querría centrarse en la gama media y gama alta, y daría prioridad a esos dos niveles. Por otra parte, AMD también ha dejado en segundo plano la gama baja, así que tampoco tiene que afrontar una competencia especialmente intensa por parte de la compañía de Sunnyvale en ese sentido. No está claro si los Core i3 de la serie Alder Lake-S vendrán fabricados en proceso de 14 nm+++, o si darán el salto a los 10 nm, pero lo primero tiene más sentido.
