Poco a poco, la fiebre por el minado de criptodivisas se está reduciendo. Sus efectos ya se están empezando a notar en China, un país donde esta actividad se ejercía de forma masiva, y donde las últimas restricciones impuestas por el gobierno han obligado a muchos mineros a minar a otros horizontes.
Los últimos datos que se compartieron de forma pública decían que alrededor de un 90% del total de las granjas de minería que existían en China se habían cerrado, cosa que, de ser cierto, podría derivar en un auténtico éxodo al extranjero. Aquellos mineros que no logren llevar sus granjas fuera de China, no tendrán más opción que intentar revender los componentes de sus equipos para recuperar la inversión que hicieron.
El precio de las tarjetas gráficas de segunda mano había bajado mucho en China, tanto que había llegado, de verdad, a unos niveles que realmente podían resultar interesantes. Esto no era "normal", porque hasta hace nada era imposible comprar una tarjeta gráfica de nueva generación, en el mercado de segunda mano, a un precio que no superase ampliamente el precio de venta recomendado.
Esa situación fue un síntoma claro de que el mercado ha iniciado una etapa de recuperación y de normalización. En los numerosos listados de productos de segunda mano que aparecen en China, se pueden encontrar tarjetas gráficas como la RTX 3060 por menos de 270 dólares. En algunos casos, los listados han recogido precios de hasta 250 dólares, lo que equivale, al cambio, a unos 210 euros. Pagar 210 euros por una RTX 3060 de segunda mano, aunque provenga de minería, habría sido algo increíble hace solo unas semanas.
Los mineros también se están deshaciendo de los portátiles para gaming que compraron ante la falta de tarjetas gráficas, y piden unos mil euros por cada modelo equipado con una RTX 3060 Mobile.
Otras tarjetas gráficas muy buscadas, como las RTX 3080 y RX 6800 XT, se venden por 714 euros y 663 euros de segunda mano. Son precios también muy atractivos, que nos sirven como augurio de lo que está por venir en Europa cuando los precios empiecen esa auténtica carrera hacia la normalización.
