NJ Tech ha publicado una nueva comparativa de rendimiento centrada, en esta ocasión, en los procesadores Ryzen 7 3700X y Core i5-10400F, dos chips que son de gamas distintas, y que tienen una configuración muy diferente.
El Ryzen 7 3700X es un procesador de 8 núcleos y 16 hilos basado en la arquitectura Zen 2 que funciona a 3,6 GHz-4,4 GHz, modo normal y turbo, tiene 32 MB de caché L3 y está fabricado en proceso de 7 nm. Soporta overclock.
Por su parte, el Core i5-11400F es un procesador de 6 núcleos y 12 hilos basado en la arquitectura Comet Lake-S que funciona a 2,9 GHz-4,3 GHz, modo normal y turbo, tiene 12 MB de caché L3, está fabricado en proceso de 14 nm++ y no soporta overclock.
En aplicaciones que están preparadas para aprovechar el mayor conteo de núcleos e hilos del Ryzen 7 3700X, la diferencia es clara, y este se muestra como el más potente de los dos con diferencia.
El valor de las pruebas sintéticas es, en estos casos, muy grande, y son muy necesarias, porque si nos dejáramos llevar y solo tuviéramos en cuenta los datos de rendimiento en juegos pensaríamos que ambos procesadores son casi iguales, cuando en realidad el Ryzen 7 3700X está por encima.
En juegos, debido al nulo aprovechamiento que los títulos actuales pueden hacer de un procesador de más de seis núcleos y doce hilos, los dos chips logran un resultado muy parecido. El Ryzen 7 3700X es también el más potente de los dos, pero por una diferencia bastante pequeña que, en función de la tarjeta gráfica utilizada, puede reducirse todavía más.
Esta comparativa confirma que, si nuestro objetivo principal va a ser jugar, es más interesante comprar un procesador económico como el Core i5-10400F e invertir lo que nos ahorramos frente al Ryzen 7 3700X en una tarjeta gráfica más potente.