NJ Tech ha publicado una comparativa de rendimiento actualizada en la que enfrentan el Core i7-4790K, un procesador que llegó al mercado en 2014, y que utiliza la arquitectura Haswell (22 nm), y al Core i3-10100F, un procesador de nueva generación que llegó el año pasado, y que está fabricado en proceso de 14 nm++.
Aunque ambos se encuadran en generaciones diferentes y utilizan arquitecturas muy distintas, tienen unas especificaciones muy parecidas, y por eso la comparativa es interesante. El Core i7-4790K tiene cuatro núcleos y ocho hilos y funciona, en esta comparativa, a 4,6 GHz gracias al overclock. Suma 8 MB de caché L3 y está limitado a una plataforma con memoria DDR3.
El Core i3-10100F se integra, por contra, en una plataforma mucho más modera y soporta DDR4. Este chip tiene también cuatro núcleos y ocho hilos, 6 MB de caché L3 y no soporta overclock, lo que hace que su velocidad se limite a los 3,6 GHz-4,3 GHz, modo normal y turbo, respectivamente.
Las diferencias en pruebas sintéticas no son muy grandes, pero dan como ganador al Core i3-10100F. En juegos, el Core i3-10100F logra una victoria más clara, aunque los resultados varían en función de cada juego en concreto, y de la tarjeta gráfica utilizada. Por ejemplo, con una RTX 3060 en AC: Valhalla, la diferencia entre ambos es muy pequeña.
Haciendo un balance medio, podemos confirmar que los dos procesadores ofrecen un gran potencial en juegos, algo interesante porque el Core i7-4790K data de 2014. De media, este logra 122 FPS (media de 20 juegos), y tiene una media mínima de 73 FPS. El Core i3-10100F logra una media de 142 FPS y un mínimo de 88 FPS, todo con una RTX 3080. La diferencia entre ambos se reduce al utilizar una RTX 3060.